Según el Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) que publica CAME mensualmente, reveló una preocupante situación en el sector agroalimentario argentino. Durante el mes de diciembre, los precios de los alimentos se multiplicaron por 3,9 veces desde que salen del campo hasta que llegan a las góndolas de los supermercados.
Esto significa que por cada peso que recibe el productor, el consumidor final abona casi cuatro, lo que reafirma la tendencia de una creciente concentración de la ganancia en los eslabones intermedios de la cadena de producción y comercialización. No hay dudas que esta disparidad de precios impacta de manera directa tanto en los productores como en los consumidores, los primeros porque ven reducida su rentabilidad, especialmente aquellos que producen frutas y hortalizas, como la zanahoria, que registró una de las mayores diferencias entre el precio de origen y de destino. Por su parte, los consumidores enfrentan un aumento significativo en el costo de la canasta básica, lo que erosiona su poder adquisitivo.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) elabora este índice desde hace 6 años. El Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) frutihortícola está conformado por los precios de 19 frutas y hortalizas, mientras que el IPOD ganadero, compuesto por 5 productos y subproductos ganaderos. De ese total de productos se saca un promedio, en diciembre del 2024, el consumidor pagó $3,9 por cada $1 que recibió el productor»,