Un proyecto de ley, impulsado por la oposición, propone la creación de una línea de créditos de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) diseñada con un fin específico: el saneamiento financiero de sus beneficiarios.
A diferencia de los programas de asistencia crediticia tradicionales, el “Programa de desendeudamiento de las familias” no contempla la libre disponibilidad de los fondos para el consumo. El eje central de la propuesta es que el capital otorgado por el Estado actúe como un mecanismo de cancelación de pasivos preexistentes con entidades del sistema financiero, permitiendo que jubilados y pensionados sustituyan deudas con tasas elevadas por un financiamiento con condiciones más previsibles.
Uno de los detalles centrales del proyecto está dado porque, para asegurar que el destino de los recursos sea efectivamente el desendeudamiento, el proyecto establece que el beneficiario no recibirá el depósito en su caja de ahorro. En su lugar, la Anses realizaría una transferencia directa a la entidad acreedora —ya sea un banco o una emisora de tarjeta de crédito— para saldar la deuda declarada por el titular.
El proyecto establece que, entre los grupos habilitados para tramitar el auxilio financiero se encuentran:
- Jubilados y Pensionados del SIPA: Siempre que sus ingresos mensuales no excedan el monto equivalente a seis haberes mínimos.
- Titulares de Asignaciones: Quienes perciben la Asignación Universal por Hijo (AUH) o por Embarazo (AUE).
- Pensiones No Contributivas (PNC): Incluyendo los regímenes por invalidez, vejez y madres de siete hijos.
- Regímenes especiales: Personal registrado de Casas Particulares y Monotributistas de las categorías iniciales (A, B, C y D).