Siguiendo nuestra habitual política editorial de publicar los pensamientos de nuestros lectores, hoy hacemos lugar a las expresiones del Ing. Eduardo Espinosa, quién fuera una de las caras visibles y sostenedores del PRO en Tunuyán.

Desilusión Política, Ideales Intactos


Los acontecimientos de público conocimiento con respecto a la interna del Pro Mendoza finalmente son el empujón final que necesitaba para tomar la decisión de desafiliarme del mencionado espacio político.

Allá por el mes de Octubre de 2014 comencé a militar en dicho espacio con la finalidad de lograr un cambio que, sigo pensando, es necesario para salir de la decadencia que como sociedad estamos viviendo desde hace décadas. Muy ilusionado creí en lo que se mostraba como una política cercana a las personas y donde el ciudadano independiente, de a pie, trabajador, honesto, por fin tenía una oportunidad de ser protagonista, se decía que este partido era el espacio donde nacía una nueva política, pero de a poco se fueron cayendo los velos y cada día era más evidente que no era así, en pocos años comenzaron a verse las viejas mañas de la política, y el partido fue rehén de los deseos individualistas de sus dirigentes, sin escuchar a las bases, había que trabajar por y para el sueño de unos pocos.

Llegamos con mi esposa, a poner mucho tiempo a disposición, viajes, militancia voluntaria física y en las redes (las dos páginas de Face del Pro Tunuyan fueron creadas y gestionadas por mí en sus inicios), llegamos a alquilar una sede para el partido, a pesar de todo esto fuimos siempre ninguneados, destratados y en los últimos años atacados y difamados al extremo de ser considerados “traidores”, siempre hablando mal a nuestras espaldas en reuniones y grupos donde no estábamos para poder defendernos, estos ataques vienen manejados casi siempre por el Presidente del Pro Tunuyan, quien sin ningún tapujo moral esgrime mentiras tras mentiras, quien fue desenmascarado en mas de una oportunidad por nosotros y por eso nos apunta permanentemente, esa persona que es un maltratador, que más de una vez ejerció violencia verbal y destrato a miembros del equipo, muchas de ellas mujeres.

Esa persona, que es premiada y protegida desde Lujan de Cuyo por las máximas autoridades del partido, es quien terminó por alejarnos Los motivos son simples y claros, necesita el poder para seguir viviendo de la política, por medio de cargos de “asesor” primero de una legisladora nacional y ahora un legislador provincial, eso que se dice estar en contra pero que en la realidad es su gran objetivo en la política VIVIR DEL ESTADO, a costillas de todos nosotros.

El partido que se dice ser la nueva política encarna, en realidad, lo peor de las viejas formas. Lógicamente, NO ME REPRESENTA.

Los ideales están intactos, soy un profesional que ejerzo y ejercí siempre mi actividad en el ámbito privado y en la docencia, pretendo que la política esté al servicio de los ciudadanos y ciudadanas, trabajadores, honestos, y dignos, estoy a favor de la meritocracia y de una sociedad mas justa.

La política al servicio de los dirigentes NO SIRVE, y por tal motivo decido dejar de acompañar a este espacio lleno de cinismo e hipocresía.

Desde donde me toque estar, seguiré luchando por los ideales republicanos. La tarea aún no termina.

Ing Eduardo R Espinosa

Foto: local del PRO Tunuyán cuyo alquiler pagaba el matrimonio Espinosa/Saracco

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