Atento a lo que se había anticipado, Chile abrió sus fronteras para nacionales y residentes extranjeros que lleven más de 14 días con la pauta de vacunación completa, aunque la entrada de turistas seguirá estando prohibida, salvo en contadas excepciones.
La medida, que puede resultar beneficiosa para la actividad comercial mendocina, también continúa teniendo sus restricciones específicas como el hecho que los nacionales y residentes extranjeros que no estén vacunados regirán las mismas normas que hasta ahora: todos pueden entrar libremente a Chile, pero solo pueden salir quienes vayan a residir de manera permanente en el exterior, quienes vayan a realizar labores fundamentales para el país, labores humanitarias o gestiones esenciales para su salud.
«Se evidencia una disminución de nuevos casos confirmados, pero no consideramos que se ha derrotado al virus y se deben mantener todas las medidas sanitarias», alertó el ministro chileno de Salud, Enrique Paris.