En una medida extraña para los turistas que visitan la ciudad costera de Chile, la Municipalidad de Viña del Mar ha puesto en marcha un plan de fiscalización intensiva que traslada la responsabilidad legal también al consumidor. A partir de una normativa ya existente aunque fuera de uso, las autoridades no solamente sancionarán al vendedor, sino en penalizar también al comprador que le da continuidad a un mercado no autorizado.
La normativa establece castigos monetarios que se miden en Unidades Tributarias Mensuales (UTM). Los montos definidos son los siguientes:
- Rango de la multa: De 3 a 5 UTM.
- En moneda chilena: Aproximadamente entre 208.000 y 350.000 pesos chilenos.
- En moneda argentina: El impacto al bolsillo puede oscilar entre los 345.000 y los 580.000 pesos argentinos.
La ordenanza municipal incluye un artículo específico que advierte sanciones para todo aquel que «como consecuencia del ejercicio de actividades comerciales no autorizadas, altere, perturbe, dificulte, obstaculice o impida, en cualquier forma, el libre tránsito vehicular o peatonal». Esto aplica tanto para quien promociona u oferta como para quien termina «comprando, vendiendo, gestionando o realizando cualquier otra transacción de mercaderías».
Para garantizar la efectividad de la medida, se realizó un operativo de formación en el Estadio Sausalito donde participaron:
- Inspectores municipales y patrulleros.
- Carabineros.
- Policía de Investigaciones de Chile (PDI).
- Policía Marítima.