La iniciativa propuesta por el Presidente contempla una reestructuración profunda del fuero federal, entre otros puntos para establecer cambios de fondo en la Justicia.
Sus puntos salientes pasan por :
- Creación de un nuevo Fuero Penal Federal. La idea es ordenar el sistema y terminar con espacios cerrados que le permiten a muy pocas personas manejar un poder importante. Se incorporarían en este nuevo fuero a los juzgados con competencia en lo Penal Económico.
- Unificación de la Justicia Contencioso Administrativa Federal con la Civil y Comercial Federal. El Fuero Contencioso Administrativo Federal tiene competencia para todos los asuntos donde el Estado es parte, o hay un interés estatal, y se cuestionan normas federales. Su importancia es estratégica y se lo señala como el “fuero de la gobernabilidad”, ya que sus pronunciamientos inciden sobre la implementación de las medidas de gobierno. En cambio, el Civil y Comercial Federal interviene en aquellas cuestiones entre particulares, regidas por leyes federales, pero donde el Estado no es parte. Allí tramitan los conflictos entre privados.
- Implementación del sistema acusatorio penal. En este sistema la etapa de instrucción de las causas se concentra en los fiscales, quienes llevan adelante la investigación y formulan la acusación. En este modelo, se “descomprime” el poder del juez, quien tiene el rol de garantizar el debido proceso y juzgar.
- Creación de un Consejo para Afianzar la Administración de Justicia– «Estará integrado por las más prestigiosas personalidades del mundo académico y judicial, y será un cuerpo consultivo del Poder Ejecutivo para el impulso de otras transformaciones de fondo en nuestro Poder Judicial» , explicó Alberto Fernández.