Un informe del segundo trimestre de 2025, elaborado por el Instituto Argentina Grande (IAG), mostró que los hogares de ingresos medios fueron los que mayores dificultades enfrentaron para afrontar sus gastos corrientes. Según este estudio, más de la mitad de las familias argentinas tuvo que recurrir a distintos mecanismos para sostener su consumo.
Para la Agencia Noticias Argentinas, la clase media superó, incluso a los sectores de bajos recursos, en el uso de herramientas financieras para complementar ingresos.
El informe detalla que cuatro de cada diez hogares medios debieron utilizar reservas para cubrir gastos, por encima del 35% del promedio general, un 9% de las familias optó por desprenderse de bienes para generar liquidez y el 25% de los hogares tomó deuda para cerrar el mes. Así mismo, un 18% tomó deuda bancaria y la morosidad de créditos personales alcanzó el 9,1%, el valor más alto desde que se tiene registro.
El estudio explica que el aumento de la presión sobre la clase media se vincula, en parte, al cambio en los precios relativos tras la quita de subsidios. Los gastos en servicios esenciales —agua, gas y electricidad— representaban el 4% de un salario mediano en noviembre de 2023. Pero en 2025, su peso creció hasta el 11% del mismo salario.