En una decisión de carácter absolutamente disruptivo, el INV decidió destinar una cifra cercana a los 10 millones de litros que se encontraban intervenidos, para que sean afectados a la fabricación de alcohol en gel.

Consultado Martín Hinojosa, Director del INV acerca de algunos detalles de la operación explicó que «Se entiende por vino intervenido aquel que no está apto para el consumo, a partir de esa determinación que efectúan los controles técnicos del INV, éstos caldos pueden tener tres destinos. Ser enviados a destilación, transformarlos en vinagre o proceder a su derrame.»

El Contador Hinojosa continuó relatando que «Tomamos la decisión de entregarlos a las destiladoras sin cargo, quienes lo transformarán en alcohol etílico (elemento básico para la producción del alcohol en gel) y, bajo la misma condición de gratuidad lo entregarán a los laboratorios que elaboran el producto final»

«De ésta manera, se podrán incorporar en forma gratuita la cantidad de 4 millones de frascos de alcohol en gel, los que contribuirán atenuar el déficit actual de éste producto tan necesario para combatir la pandemia generada por el coronavirus»

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