A pesar de esta decisión, la firma mantendrá su presencia comercial en el mercado argentino mediante la importación de electrodomésticos, no obstante ello Electrolux confirmó el cierre definitivo de su fábrica en Rosario, Santa Fe, y alcanzó un acuerdo económico con el total de trabajadores que todavía integraban el personal del establecimiento.
El convenio establece que los trabajadores recibirán las indemnizaciones correspondientes bajo el régimen laboral anterior, considerado económicamente más beneficioso para los empleados, junto con una compensación adicional equivalente a cinco sueldos.
La fábrica, ubicada sobre la avenida José Batlle y Ordóñez al 3400, había reducido su producción hasta concentrarse exclusivamente en la elaboración de freezers. Con el cierre, Electrolux dejará de producir en Rosario y comercializará en Argentina artículos fabricados en el exterior, modificando así su esquema de abastecimiento del mercado local.