En el contexto de la liquidación del antiguo Instituto Obra Social de las Fuerzas Armadas IOSFA, la obra social de los militares, marcado por una deuda que supera los $200.000 millones, interrupciones en las prestaciones médicas y un fuerte conflicto con los trabajadores, se suma la renuncia del coronel retirado Ariel Guzmán, quién estaba al frente de la estructura encargada de liquidar el organismo. Por otra parte, ATE denuncia el despido de cientos de puestos y el cierre o traspaso de establecimientos turísticos.

Guzmán tenía a su cargo la liquidación del antiguo IOSFA, mientras que la nueva Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) comenzó a asumir la administración de los aportes actuales de los afiliados. El esquema dejó al viejo organismo con la responsabilidad de afrontar las obligaciones acumuladas durante años de funcionamiento pero, sin ingresos de ninguna índole porque, mientras OSFA recibe los aportes de los afiliados, el organismo residual continúa acumulando facturas y obligaciones vinculadas con prestaciones médicas.

La salida se produjo mientras la deuda del organismo continúa acumulándose y persisten dificultades para garantizar las prestaciones médicas a los afiliados. Según informó La Nación, el pasivo de la estructura residual ronda los $200.000 millones y, en el detalle de las obligaciones con prestadores, alcanza los $213.000 millones.

Cómo si ésto fuera poco, ATE cuestiona el recorte de 576 puestos de trabajo: 400 contratos finalizarían el 30 de septiembre y no serían renobados mientras otros 200 trabajadores de planta pasarían a disponibilidad, de acuerdo con la denuncia sindical. Además, ATE cuestionó el cierre o traspaso de establecimientos vinculados con la obra social. Entre ellos figuran hoteles, centros recreativos y farmacias que hasta ahora formaban parte de la estructura administr

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