Hace muy pocos días y,´como consecuencia del fuerte viento Zonda que cruzaba la Ruta 143 en Pareditas, el matrimonio compuesto por Fabio Germán Pompei y su pareja, Fabiana Dieddi, perdieron la vida cuándo regresaban de San Rafael de buscar a su hija de 15 años, con la cuál se encontraban preparando el festejo de cumpleaños.

En la tarde de éste miércoles, la hermana de la adolescente de 15 años que iba en el vehículo y sobrevivió junto a otra familiar,  publicó en sus sus redes sociales una emotiva carta donde se despide de sus padres.

Hoy me cuesta encontrar las palabras para hablar de ustedes. Hay dolores que son tan grandes que no entran en ninguna frase, y perderlos a los dos es un dolor que todavía no sé cómo explicar.

Mis papás fueron mi lugar seguro, las personas que estuvieron conmigo en cada momento y que me enseñaron tanto, incluso sin darse cuenta que lo estaban haciendo. Nunca me dejaron sola y siempre estuvieron para mí. No sé cómo se sigue adelante cuando faltan las dos personas más importantes en mi vida, ni tampoco sé si voy a poder seguir adelante sin ustedes.

Los voy a extrañar en las cosas más chiquitas, en un abrazo, en una mirada, en llegar a casa y saber que estaban ahí. Voy a extrañar poder contarles mis cosas, mis día a día, pedirles un consejo y por sobre todo tenerlos conmigo.

Ojalá hubiera tenido más tiempo. Ojalá pudiera volver atrás y abrazarlos una vez más, decirles cuánto los amo y agradecerles por todo lo que hicieron por mí.

Sé que nada va a llenar el lugar que dejan, pero quiero quedarme con todo lo que me dieron, su amor, sus enseñanzas, sus recuerdos, todas las risas, todos los viajes y cada momento que compartimos juntos. Porque aunque ya no pueda verlos ni abrazarlos, van a seguir viviendo en mí, en la persona que soy y en todo lo que haga de ahora en adelante.

Siempre dije que yo no había nacido en una cuna de oro pero que mis papás poco a poco me la habían construido, con mucho esfuerzo y sacrificio.

Gracias por siempre haber dado todo por mi, Gracias por haber sido mis papás. Gracias por haberme amado. Los voy a amar toda mi vida y, aunque hoy no sepa cómo hacerlo, voy a aprender a vivir llevando su amor conmigo. Son, fueron, y van a ser los mejores que me pudieron haber tocado.

Su ausencia la voy a sentir en todos lados pero por sobre todo en los abrazos llenos de amor de todos los días, voy a extrañar muchísimo eso

Los extraño a ustedes. Los amo con todo lo que soy. Y los voy a llevar conmigo para siempre. Ojalá que estén en un lugar hermoso y nos cuiden como los angelitos que son“.

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