La nieve acumulada a partir del temporal que se inició alrededor del 15 de julio ha mejorado las perspectivas hídricas de la provincia, aunque todavía no alcanzan para revertir la proyección de “sequía hidrológica moderada” para la temporada 2025-2026, en las cuencas de los ríos MendozaTunuyánDiamante y Grande.

En una nota periodística de Sitio Andino, el director de Gestión Hídrica del DGI, Rubén Villodas, destacó que las precipitaciones níveas fueron especialmente importantes en las cuencas del centro y norte, por otro lado, las cuencas del Atuel y Malargüe fueron clasificadas con una condición de sequía escasa.

De acuerdo con el especialista, dos nevadas de características similares alcanzarían para completar un año hidrológico promedio en las cuencas del norte, mientras que en el sur el comportamiento es diferente debido a que históricamente recibe mayores precipitaciones.

Pese a las buenas noticias que llegan desde la cordillera, Villodas aclaró que el factor determinante para atravesar la primavera continúa siendo el estado de las reservas almacenadas. El director explicó que la nieve acumulada durante el invierno no alimenta inmediatamente los sistemas de riego, ya que el proceso de fusión ocurre principalmente desde fines de primavera y durante el verano.

Foto. Estación hidrometeorologica Laguna del Diamante

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