Seguramente no fué el mejor primer tiempo el que jugó Argentina frente a Suiza, apenas apoyado en la garra de Lisandro Martínez, el trajinar de de Julián Álvarez y el cabezazo goleador de Alexis Mac Allister; que llegó luego que Messi ejecutara un córner a los diez minutos de la etapa inicial. En contraposiciónn y, cómo si hubieran cambiado los roles, Suiza se adueñó de la pelota, la movió de lado a lado y, aunque no complicó demasiado, controló el juego ante una Selección Argentina errática y sin situaciones de peligro para contabilizar. Al equipo de Scaloni le costó tener la pelota pero cuidó su diferencia y sin sufrir en el arco del Dibu Martínez, quien tuvo una sola atajada con un disparo de Xhaka al medio.

El segundo tiempo fue un ida y vuelta pero sin un buen desempeño de nuestra selección, que continuó cediendo la pelota a un equipo suizo que tampoco tuvo grandes situaciones, si bien nuestra defensa estuvo firme en algunas situaciones, quedó mal parada en varias ocasiones provocando algunos desacoples y peligros sin ejecutar por los europeos, como para complicar un poco más las cosas y, luego una buena jugada colectiva por la izquierda, el Dibu se vió sorprendido con un tiro rasante que pasó por debajo de susn piernas y dejó las cosas 1 a 1.

Desde allí en adelante los suizos se metieron tan al fondo que Argentina no podía encontrar huecos y, hasta el final de los noventa, fue un monólogo argentino con un equipo suizo cerrado y esperando a un rival que no supo cómo entrar. El tiempo pasó y el alargue, fue una realidad y una ´victoria´ temporal para Suiza.

En el primer tiempo suplementario Suiza que se había quedado con diez hombres, volvió a replegarse y apostar a defender el empate. Scaloni metió mano y el ingreso de Thiago Almada pintó un aire nuevo, aunque los suizos se la bancaron, fueron saliendo de a ratos y hasta tuvieron la suya con algún disparo desde afuera.

En el segundo suplementario, Suiza salió un poco de la ratonera y aguantaba bastante bien por eficiencias propias, hasta que Julián Álvarez se la clavó en el ángulo para romper una paridad complicada y sufrida; ya con el 2 a 1 liquidó el partido, que no fué un simple trámite cómo estimaban algunos expertos, con una contra letal liquidó el aprtido con un gol Lautaro Martínez.

La Selección Argentina nos dio otra alegría y ahora nos opreparamos para otra semifinal para el infarto, contra Inglaterra en Atlanta.No es sencillo el camino, a pesar de ello nuestra Selección sigue avnzando.

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