Los amantes del fútbol suelen decir que, en éste deporte no hay lógica y que «cualquiera le gana a cualquiera» y ésto quedó demostrado luego de los partidos de 16* avos de final disputados en la jornada de ayer.
Alrededor de las 21.00 hs, cuando José Canale (defensor de Lanús) convirtió su tanto y, luego de una brillante actuación del arquero de Paraguay, Orlando Gill (ataja en San Lorenzo) quién atajó 2 penales en la histórica definición frente a Alemania por el Mundial, lo que originó la eliminación de los campeones del Mundo del 2014; quiénes en los mundiales 2018 y 2022 se volvieron en la primera ronda y ahora, en los 16* avos de final.
Y en las primeras horas de éste día, Marruecos hizo historia al derrotar a Holanda, también en la tanda de penales, luego de haber empatado en el minuto 91 de un partido que tuvo caracteristicas muy extrañas porque, la otrora «Naranja Mecánica» que llegaba como una de los candidatos a éste M;undial no supo ni pudo defender una diferencia agónica a su favor, luego de un partido que por demás cerrado.
Ahora, el camino a los 8* de final muestra dos equipos que, en la previa, no aparecian cómo candidatos para estar en esos lugares. Porcosas cómo pestas, el fútbol es un deporte mara villoso.