Según trascendidos, el presupuesto que el Gobierno Nacional enviará para ser tratado durante las sesiones extraordinarias, entre el 10 y el 31 de diciembre, una vez que se renueven las bancas en el Congreso, contempla que el 62% del mismo se destinará a prestaciones sociales, entre las que se incluyen jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares, programas sociales y fondos para el PAMI.
En lo que respecta a jubilaciones y pensiones, tendrán una asignación de $71 billones, lo que equivale al 6,9% del PBI. Además, se proyecta 10,1 billones para Asignaciones Familiares y propone que esos beneficios dejen de actualizarse por inflación, tal como establece el artículo 73 del Presupuesto.
El PAMI recibirá 3,6 billones: cerca de 2 billones surgirán de aportes de jubilados y pensionados, y los 1,6 billones restantes provendrán del Tesoro. Los programas sociales tendrán un incremento del 20% respecto de 2025.
Por su parte, la oposición quiere mantener el esquema de movilidad para la AUH, discapacidad, embarazo y asignaciones familiares.