La información da cuenta que, en las últimas horas de estre sábado 28 de junio, en el interior de una vivienda ubicada en la intersección de calles México y Bolivia, en las cercanías del cementerio municipal, un hombre de 73 años asesinó a un empleado suyo llamado Ramón Ismael Ortega (50 años), luego de una discusión originada por el reclamo para que el empleador le pagara el aguinaldo.
Según lo relatado por I.M.E. de 73 años, ambos estaban en su casa tomando bebidas alcohólicas cuando comenzaron a discutir por dinero. Ortega reclamó por su aguinaldo, discutieron y la pelea fue subiendo de tono. En el transcurso de la misma, la víctima atacó con un arma blanca al victimario y luego intentó agredirlo con un palo, pero el dueño de casa sacó un arma de fuego y le disparó.
Luego de cometido el crimen, llamó al 911 confesando el crimen. No sólo eso, sino que aseguró que esperaría en el lugar a la policía; lo que efectivamente ocurrió porque al llegar los efectivos les abrió la puerta de la vivienda y allí se encontraron con la escena. Estaba el sospechoso y a su lado el cadáver de Ortega.