Mediante el decreto de necesidad y urgencia (DNU) 116/2025 publicado en la madrugada de este jueves 20 de febrero, el Presidene Javier Milei llevó adelante lo que no pudo conseguir por el sistema democrático y tomó la decisión de modificar la estructura operativa y jurídica del banco, alineándolo con prácticas de gobierno corporativo internacionales.
El decreto establece que el nombre pasará a ser Banco de la Nación Argentina Sociedad Anónima (BNA S.A.) y que continuará siendo controlado mayoritariamente por el Estado Nacional, que poseerá el 99,9 % de las acciones, mientras que la Fundación Banco de la Nación Argentina tendrá el 0,1 % restante; a partir de esta medida se podría permitir la entrada de capital, realizando cambios tanto en la estructura interna como en los productos financieros, políticas de crédito y tarifas, orientadas a maximizar la rentabilidad.
La medida es resistida por el sector gremial que entiende que el rol principal del banco es «dar una asistencia social a los argentinos» que es «irrenunciable» y que no puede dar ningún banco privado, puesto que «estos solo buscan ganar dinero e incrementar la rentabilidad».
La medida tomada en detrimento de la banca nacional no tiene demasiado sustento en los números ya que, en el año 2024, la «entidad aumentó su participación de mercado por más de 600 puntos básicos, alcanzando el 17,5% del total» y reafirmaron «su liderazgo en el sistema financiero cualquiera sea la medición: activos, depósitos, préstamos y patrimonio».
Entonces, si los resultados han sido positivos en todos los aspectos, porqué se decide privatizar ese activo de todos los argentinos ?