El técnico argentino, que desde que fue destituido del Leeds se mantiene en el ostracismo absoluto del fútbol, llegó a un acuerdo para tomar el mando de la Celeste, que viene de hacer un discreto papel en la Copa del Mundo de Qatar 2022. La salida de Alonso abrió las puertas a un sinfín de nombres que terminó en las últimas horas con el acuerdo con el «Loco».
Las negociaciones comenzaron al inicio del 2023 y si bien demoró, fue desgastante y hubo mucha incertidumbre, Bielsa terminó aceptando el cargo. El contrato que le ofreció Uruguay sería por tres años, es decir, hasta el final de la eliminatoria sudamericana y que se extendería automáticamente en caso de clasificar a la Copa del Mundo 2026.
La demora de la respuesta de Bielsa se dio principalmente porque el Loco es muy meticuloso, detallista y no quiere dejar nada suelto en su contrato. A favor de Uruguay, el proyecto lo seduce por la nueva generación de futbolistas que tienen como Valverde, Araújo, Darwin Núñez, De Arrascaeta, entre otros.
En los próximos días, Bielsa estará viajando a Uruguay para firmar su contrato y ser presentado oficialmente por parte de la Asociación Uruguaya de Fútbol.