Una frase harto conocida dice que, «con el diario del Lunes, el análisis es mas fácil» y, se puede asegurar que no este el caso de hoy; porque si la tercera opción elegida por los mendocinos fue el voto en blanco (9%), quiere decir que hay alto y llamativo número de comprovincianos disconformes con varios temas, y eso es un serio llamado de atención.

Volcando la mirada al oficialismo local, mas allá de la contundente victoria por encima de los 18 puntos, evidentemente los mendocinos aprobaron el modo de gestión que impulsó el Gobernador Rodolfo Suárez quien, por encima de los tropiezos iniciales con la 7722, supo conducir en forma clara y sin titubeos la dura crisis ocasionada por la pandemia. Recordemos, «cuidando la salud, y también la economía» apelando a «clases presenciales», poniendo foco la autodeterminación mendocina, soportando los duros embates del Gobierno Nacional, con su particular estilo de hablar pausado, el sancarlino consiguió un fuerte respaldo en las urnas.

Lo del Partido Justicialista es una mezcla de facturas que debió pagar a la sociedad, algunas ajenas relacionadas con los desaciertos del Gobierno Nacional en varios temas muy sensibles como la «cuarentena infinita», «vacunatorio VIP», «escuelas cerradas» y, el golpe de gracia final llamado «el cumple de Fabiola», justo cuando comenzó el encierro y aislamiento. Por supuesto que también tuvieron lo suyo en campaña, iniciaron con «la vida es un carnaval» (aunque pronto se dieron cuenta que no pasaba por allí el ánimo de la gente) y completaron con los «buenos acuerdos» que traducido se podía leer como «si estamos bien con el gobierno nacional nos irá bien a nosotros» o sea, un clásico kirchnerista de látigo y chequera. Ya tienen la respuesta provincial a ese modelo.

Claramente los mendocinos se preocupan por el ambiente, allí está la explicación del 6% del Partido Verde y también resulta interesante la participación empresaria, porque la sumatoria Iannizzotto/Vargas Arizu arroja buenos números. El Frente de Izquierda mantiene su clásico 4%.

Ha sido otra jornada feliz, mas allá de los resultados, porque se reafirma la voluntad democrática de la mayoría de la sociedad.

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