Un agente de Policía que enfrenta un juicio por un hecho grave: la violación de su expareja en un contexto de violencia de género, podría recibir una severa pena.
Al menos eso pidió el fiscal Eduardo Martínez, concretamente que ese efectivo sea condenado en el futuro a 9 años de cárcel y pague unos $300.000 para resarcir el daño moral causado a la víctima, madre de sus dos pequeñas hijas, dijeron fuentes judiciales.
El delito que le atribuyen al efectivo se denunció el pasado 25 de marzo. Según la denunciante, todo pasó exactamente un año antes, en Marzo de 2020, cuando su ex (estuvieron casados entre 2014 y 2019) llegó a pedirle a las nenas a las 3 de la mañana. Y cuando ella abrió, la llevó a su dormitorio y la violó, para luego ponerse la ropa y actuar como si nada hubiera pasado. A causa del trato violento, el agente tenía prohibido acercarse a su ex.
El hecho ocurrió en San Juan y, la defensora de ese policía (J.C.O., no se lo identifica para preservar a sus hijas) María Noriega, se opuso a que declararan dos amigas de la víctima y también a la incorporación de la historia clínica en la que consta un aborto que sufrió la mujer en marzo de 2019. Pero la jueza adhirió al argumento de Fiscalía, de que esas evidencias son necesarias para demostrar la violencia de género contra la joven.
Fuente Diario de Cuyo