La violencia de género es un tema recurrente, sin lugar a dudas no conoce de sexo sino de agresiones en el supuesto nombre del amor; como el caso de Carlos, golpeado por su mujer y pidiendo auxilio.
En una nota producida por Fabiana Juarez, del Diario de Cuyo de San Juan; Carlos sentia que había encontrado a la «mujer de su vida» y se preparaba ilusionado a formar una familia. Pero, el amor por su novia se terminó convirtiendo en una pesadilla que duró cuatro años y de la que le costó mucho salir. Recién cuando estuvo en riesgo su vida decidió huir de esta relación que le dejó ataques de pánico y depresión como secuela.
Carlos tiene 29 años, fue víctima de la violencia ejercida por su pareja y decidió contar su historia para concientizar. Se animó a hablar y pedir ayuda tras conocer la existencia de la agrupación «Sumar» que brinda asistencia y contención a víctimas de violencia sin hacer distinción de género.
Todo comenzó con ataques de celos y agresiones verbales, hasta que llegó el maltrato físico. El joven contó que su pareja lo agredía arrojándole cosas y rasguñándole los brazos, la cara, el pecho, luego los ataques se fueron intensificando, y Carlos decidió ponerles fin de una vez por todas. Aunque esa decisión casi le costó la vida. «Una noche llegué de trabajar dispuesto a terminar la relación con ella. La noté alterada, pero igual me senté para hablarle. Ella estaba sentada enfrente mío con una mano oculta detrás de la espalda. Cuando le dije que me quería separar, me dijo «bueno, pero si no sos mío no vas a ser de nadie». En ese momento sacó su mano oculta en la que tenía una tijera y me atacó. En el forcejeo me hizo cortes en los brazos y en la cara. Esa escena sigue en mi mente como si acabara de suceder, a pesar de que ya pasaron cuatro meses de eso», sostuvo el joven.
La información del Diario de Cuyo finaliza relatando «En la Dirección de la Mujer Provincial se les ofrece a los hombres el abordaje de los equipos interdisciplinarios especializados en violencia familiar tal cual se le ofrece a las mujeres. Se les da asistencia y contención tanto en la Dirección como en las Áreas Mujer Municipales donde también pueden acudir a buscar ayuda»