Desde Usina de Noticias continuamos publicando la opinión de nuestros lectores, a pesar de ninguna de las dos partes solicitó expresamente su publicación, entendemos que el posteo realizado por Paricio Civit debe tener el mismo espacio que el otorgado a Eduardo Espinosa por tratarse de dos versiones contrapuestas de un mismo tema.

Cuando los traidores hablan

Cuando los traidores hablan desde el resentimiento producto de su exitoso fracaso, desde el relato que justifica sus acciones o inacciones, y sin la entereza para hacerse cargo de sus verdaderas intenciones, toda canallada es posible.

Así, apelarán a la falta de memoria, a la falta de gratitud, a las imputaciones sin pruebas, nombre y apellido, y contarán los hechos amañados para la tribuna que quieren seducir.Lo que no contarán nunca son sus verdaderos objetivos, quiénes los financian y el propósito final de sus maniobras.Hablarán desde el patrón moral que creen ser, cuando no lograron afiliar ni a los amigos.Acusarán de lo que en realidad son ellos, porque en los mediocres la ley del espejo se cumple de manera contundente.Y para finalizar el derrotero de infamias, simularán patear el tablero para tratar de recuperar un poco de la dignidad que perdieron al andar.

Son los nunca bien ponderados «arribistas de la política», que creen que por afiliarse ayer, les corresponde el derecho de ser considerados hoy, los salvadores del sistema republicano y merecedores de cargos de responsabilidad.Pretenden que se les considere con una meritocracia que ellos no aplican hacia los demás.

De respeto mejor ni hablar. De coraje mucho menos.Lo importante de todo esto, es que tarde o temprano, las caretas se caen, las verdaderas intenciones salen a la luz, y aunque crean que lograron su cometido, en realidad han quedado tan expuestos que sólo servirán de siervos para recibir migajas de sus mandaderos, si es que éstos los creen útiles para algo.

Esa es la política que debemos desterrar. La de los arribistas, la de los que no se preparan para asumir responsabilidades, los que se venden por una foto o la promesa de un cargo, y utilizan el relato como reemplazo de las acciones concretas que debieron llevar adelante.

Lleva tiempo, pero haciendo las cosas correctamente y con constancia, se logra. Se van solos en busca de «nuevas oportunidades».El trabajo serio y constante, hace que los chantas y vagos, tarde o temprano queden en evidencia.A buscar otros horizontes muchaches!

Patricio Civit

Presidente Pro Tunuyán

Recientemente proclamado ante la falta listas de oposición e impugnaciones

Foto: local del PRO Tunuyán cuyo alquiler pagaba el matrimonio Espinosa/Saracco

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