La normativa dispuesta por el Directorio del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y dada a conocer ayer, da cuenta de la obligatoriedad que los cajeros automáticos dispongan lectores de huellas digitales para que los usuarios puedan optar por validar su identidad con este dato biométrico para realizar operaciones.
Ma medida será de aplicación tanto para los cajeros ya habilitados como para los que se pongan en funcionamiento en el futuro.
No hay dudas que, la posibilidad de utilizar la huella constituye una forma de facilitar la operación, sobre todo en el caso de los pagos de beneficios sociales a personas que no poseen tarjeta de débito, como así también por parte de los grupos de la sociedad con mayor grado de vulnerabilidad, facilitando su inclusión financiera en niveles de calidad, aseguró la autoridad monetaria.