Por fin Zamira Domínguez, una nena de cinco años sordomuda que fue asesinada a golpes en 2018 en Monte Grande podrá descansar en paz, porque la Justicia de Lomas de Zamora consideró culpables del hecho a la mamá de la víctima y a su pareja. 

El juicio por el caso empezó a principios de agosto y reveló detalles escalofriantes del calvario que sufrió la víctima antes de morir, como por ejemplo que en el debate dijeran que Zami tenía la culpa, porque ‘ella no manifestaba que sentía dolor’”. Brenda Fernández, madre de Zamira, podría recibir una pena de 21 años de cárcel, mientras que su pareja, Brandon González, podría ser condenado a prisión perpetua, tal como lo solicitó la fiscalía.

El crimen ocurrió el 29 de septiembre de 2018. Ese día, según la declaración de la madre, había dejado a la nena al cuidado de su novio y cuando volvió a su casa encontró a Zamira dormida en un sillón con “la lengua dada vuelta”.

Aunque advirtió que había vomitado varias veces, recién la llevó al hospital Santamarina varias horas más tarde. Cuando lo hizo dijo que se había caído, pero los médicos descartaron rápido el accidente y determinaron, en cambio, que tenía hemorragias internas en el hígado y los riñones producto de los golpes que había recibido. Pero ya no hubo nada que pudieran hacer para reanimarla.

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