La 40* edición del Festival Nacional de la Tonada tuvo un inicio muy bueno, con detalles que marcaron la diferencia como la presencia de la Banda Militar Talcahuano, un show musical dentro de lo esperado incluyendo la presencia (escasa por cierto) de tonaderos tradicionales y de aquellos otros artistas que hacen esa música con otra impronta mas actualizada, sin lugar a dudas una forma eficaz de mantener la presencia de la tradición sobre el escenario.

No es fácil opinar de músicos y grupos musicales, porque en definitiva es una cuestión de gustos,en el caso del equipo de «Usina de Noticias» pensamos que lo que se vivió anoche sobre el escenario principal tuvo puntos muy altos como «Las Voces de mi Tierra» que con la dulzura de Silvia Guitiérrez y la coreografía de los «Caporales de San Simón» realizaron una sólida actuación, también fue muy bueno lo propuesto por «Los Hermanos Coria» y «La Grieta», que volvieron a mostrar el muy buen nível que tienen los artistas locales.

La actuación de «Raly» Barrionuevo volvió a ser aceptable y el cierre de «La Sole» cumplió las expectativas que genera su presencia, variada agenda musical pasando por ritmos de todo tipo lo que demuestra la ductilidad de su voz, el carisma intacto teniendo gestos como el de hacer subir al escenario a la pequeña artista de Tunuyán «Luz Milagros» que no desentonó ni le pesó estar al lado de una figura de tanta jerarquía, otro acierto de «La Sole» fue compartir dos tangos con la potente voz del sanrafaelino Emanuel Rivero Famá.

Algún pequeño descontrol en la organización cuando demasiadas personas invadieron la zona del corralito, ocupada por personas que habían pagado entradas diferenciadas con un plus interesante, adecuada atención para la prensa aunque, como pasa siempre, algunos disconformes (con razón) habían, muy bien los profesionales a cargo del espectáculo porque tanto Eliana Oviedo como Rodrigo Campos y Mario Orozco demostraron estar a la altura de las circunstancias.

Un llamado de atención para los responsables del sonido, que suene fuerte no implica que sea claro y eso ocurrió con la presentación del cierre de la noche, era desparejo el desnivel a tal punto que durante varios minutos la voz de la artista principal quedaba tapada por el bajo y, en un espectáculo de este nivel, eso no debe pasar.

En definitiva una aceptable noche del Festival Nacional de la Tonada, quizás con menos público del esperado porque la amenaza de lluvia asustaba y el frío que se hizo sentir invitaban a verlo por la muy buena transmisión televisiva que realizaron CTC y TVA Valle de Uco, aunque definitivamente, con saldo a favor.

Ricardo «Yayo» Guinsburg

Fotografía José Carlos López

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