«Hay que evitar las actividades al aire libre y exponerse al sol entre las 11 y las 5 de la tarde, porque en esa franja horaria los rayos caen de forma perpendicular y se padece más el calor» es la recomendación habitual que suele escucharse de boca de los especialistas.

Es bueno recordar que las altas temperaturas y los cambios tan bruscos del clima que afectan la salud de la población, especialmente en el caso de los bebés y los adultos mayores por ello se reitera la importancia de consumir líquido. «El cuerpo libera el exceso de calor y mantiene el equilibrio interno transpirando, para eso hay que tomar de dos a tres litros de agua que no sea ni alcohólica ni azucarada».

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