Días pasados volví a sufrir un ataque artero y falaz de un grupo político de Tunuyán a quién no le gustan mis columnas políticas, solo que esta vez se les fué la mano.
Por medio de un perfil falso de Facebook, acorde a la metodología que suelen utilizar, me acusaron de tener (no es la primera vez que ello ocurre) una causa penal por pedofilia, lo que es absolutamente falso.
Ya se ha realizado la denuncia correspondiente, ojalá que la Justicia del Valle de Uco tome cartas en el asunto y la sume a las causas penales iniciadas por Hector «Cacho» Castro y Emanuel Méndez, en ambos casos por amenazas e injurias. Ello sin olvidar la imputación surgida contra el líder de la «Banda de los Truchos del Face» por su agresión física contra el colega Marcel Ruiz.
Si en lugar de utilizar los medios sociales para difamar y agredir, se dedicaran a trabajar por la comunidad, seguramente el fracaso político del grupo familiar que tuvo la muy buena idea de crear Unidos por Tunuyán, hubiera tenido otros resultados.
